CICLO HOMENAJES A SALVADOR SEGUÍ PÉREZ

Primer aniversario de su fallecimiento

Discurso pronunciado por Vicente Campos en la  presentación del Concierto Homenaje

"Se aproxima la fecha del 11 de julio y con ella el primer aniversario del fallecimiento de  nuestro dilecto maestro y amigo, Salvador Seguí Pérez. Con tal motivo, sus amigos, colaboradores y diversas instituciones, hemos querido rendirle tributo a su memoria. Hemos querido contribuir a mantener vivo el recuerdo de su persona y de su incansable labor a favor de la música y los músicos. Aún diré más, su incansable labor a favor de la cultura. Porque, si me lo permiten, su vertiginosa capacidad de trabajo trascendió lo estrictamente musical. Al investigador teórico, se une el folklorista y el pedagogo. Al magnífico gestor de conservatorios e impulsor de su modernización se une su impagable papel creador e inspirador de múltiples actividades, todas tendentes a elevar la música al rango de las otras artes y a convertirla en motor de cultura y progreso.

 

Como escribiera un buen colaborador suyo con motivo de su fallecimiento, la de Salvador fue “una vida al servicio de la música, la educación y la cultura. Podría, pues, ser esta la expresión más definitoria de la trayectoria vital de Salvador Seguí Pérez. Hombre de profundas creencias humanistas, entregado en cuerpo y alma a la música,  entendió desde siempre la educación y la cultura como instrumentos de cambio y progreso de la sociedad.”

 

No pretendo resumir aquí, hoy, una vida como la suya, desgraciadamente corta, aunque afortunadamente tan intensa.  Pero permítanme que subraye su carácter de valenciano ilustrado e inquieto.

 

Siempre gustaba del contacto con las gentes de su tierra, por las que sentía profunda devoción, puede que como hábito conservado del folklorista que fue en su no tan lejana juventud. Siempre dispuesto a aprender de ellas, a entusiasmarse con sus costumbres, sus dichos y sus canciones, en sus pocos momentos de libertad gustaba en descubrir, en compañía de su esposa, el patrimonio cultural de las pequeñas aldeas del interior e incluso, muchas veces, hacérselo descubrir y valorar a los propios vecinos.  Bien sabía él que lo rural sigue actuando como garante de una esencia que se desvanece. “Fer país, tindre la imatge del territori”, gustaba decir. 

 

Detenerse en cualquier rincón perdido de la geografía valenciana, admirar, preguntar, escuchar, conversar con mayores y jóvenes  le daban siempre pie a reflexiones jugosas, de manera que pasear con él por las calles de nuestros pueblos era una constante lección de bonhomía y saber multidisciplinar.

 

Del misterio de su admirable energía hoy nos hablan tantas y tantas actividades y proyectos de los que fue promotor, alma y tutor, al tiempo que cimientan un  ganado lugar de honor en la historia musical de nuestro país. Pero aun así, el tiempo que le fue concedido no fue suficiente para ver hecha realidad su tan alentada y anhelada reforma de las enseñanzas artísticas, su dignificación, su elevación a rango universitario a la manera de los países más desarrollados. Esa será, pues, una misión que nos corresponderá a todos nosotros llevar adelante. Él lo hubiera querido.

 

A lo largo de estos últimos meses se han sucedido los homenajes y se han tomado diversos acuerdos tendentes a reconocer una vida de servicio al arte, a la música y a sus gentes. El objetivo ha sido y es perpetuar su memoria y ofrecer su ejemplo de trabajo y dedicación a los jóvenes de hoy y del mañana.

 

En Benidorm se ha creado el Seminario de Investigación Musical. Cátedra Salvador Seguí. En Callosa d’en Sarriá lleva hoy ya su nombre la Casa de la Música, al igual que ocurre con el Auditorio de Segorbe y, en breve,  el Conservatorio Superior de Música de Castellón tendrá el honor de llevar su nombre.

 

Desde Castellón a Segorbe, de Monserrat a Valencia, de aquí a Massanassa y de Callosa d’en Sarriá a Benidorm, de norte a su de la geografía valenciana, se vienen sucediendo los homenajes. Ello hace manifiesta la gratitud con él y el reconocimiento de todos nosotros.

 

Salvador Seguí Pérez fue nuestro maestro y amigo, es cierto. Pero además fue otra cosa, un ejemplo. Un ejemplo de bonhomía. Un buen músico que soñó con un mundo más eufónico y benévolo para con quienes lo habitamos. Ese es su legado."

 

- ORDEN de 12 de agosto de 2005, de la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte, por la que se atribuye la denominación específica de Salvador Seguí al Conservatorio Superior de Música de Castellón de la Plana.

- Semblaza Salvador Seguí por Francisco José León Tello.